A dieta de ti Me indigesto de mí, de mis complicaciones y mis atragantamientos; de no masticarte despacio, de ya no saborear tu cuerpo, de sentir prohibido ese mi postre favorito figurado al almíbar de duraznos. Dueles como inanición entre anorexia de besos y bulimia de recuerdos. Mi corazón, oh mi hambriento corazón, volován zurrapiento de sueños...
Tenerte cerca, me amenaza. Prevente, alejame. Protégenos. Tenemos restringido el acceso a nuestros cuerpos. tenemos negado el permiso siquiera para tocarnos... ¿acaso no te das cuenta?
te extraño después de un beso, te extraño cuando termina tu sonrisa te extraño después de las 2 de la tarde te extraño en los días soleados y tu playera delatando tus sudores... a toda hora te extraño
escribo para no ser de ti, escribo para disfrazar las ganas de olvidarte; escribo para tatuar tu recuerdo en hojas blancas, escribo para inmortalizarte y no morir
ya adquirí el vino de tu olvido. Aun no me animo ni siquera a destapar la botella. Le saco a la resaca. Tanto tiempo en abstienecia.... y de pronto de nuevo a etilizarme con tu recuerdo